martes, 13 de octubre de 2015

Date un respiro, come #pastel

Quería llamar a este post #KitKat #casero, pero aunque el sabor era el mismo que el de un kit kat, podríamos decir que incluso más bueno, finalmente la estética no fue la esperada... jejejee, pero lo que importa es el sabor, no? ;)

Primero de todo, este pastelito es apto para todos, puede ser vuestro capricho, porque aun siendo un pastelillo de chocolate lo hice todo lo "light" que pude, y he de decir que es el postre del que me siento más orgullosa desde que intento cocinar "fit"



Esta vez sí que os hablaré de algunos ingredientes, que quizá no tengáis en casa, pero que son fáciles de obtener y lo mejor de todo, son súper saludables, y después de este post, os iré incluyendo recetas en los que lo uso, y es que ya veréis que lo querréis comer a todas horas.

Ingredientes:

- Galletas maría integrales (se podría cambiar por finas crepes de avena, ¿recordáis la receta?)

- Chocolate negro desgrasado

- PB2

- Leche vegetal

- Edulcorante

Es con el PB2 donde muchos de vosotros diréis ¿PB qué?

Pues esta es la clave para que el postre esté delicioso y siga siendo un postre Fit (o lo más posible)

El PB2 es la típica crema americana...mantequilla de cacahuete (Peanut Butter), pero con una gran diferencia, esta viene en polvo. Es el resultado de los cacahuetes deshidratados y es por eso que contiene una cantidad mínima de azúcares y es 0% de grasas saturadas, eso sí...sin perder ese sabor característico de esta crema. Con el proceso de deshidratación de cacahuetes, hace que se eliminen un 80% de las grasas y además es un producto natural.

Y ahora, ¿cómo usarlo? Pues es algo súper sencillo. Tan solo tienes que disolverlos con agua y obtendrás tu crema. En mi caso, lo hago a ojo, depende del día me apetece un poco más espeso o prefiero que sea líquido, eso ya es cosa tuya.




Ahora que ya os tengo convencidos pensaréis, y ¿dónde lo compro? Pues es cierto que aún no he encontrado en ningún sitio en España que lo vendan (aunque seguro que un día de estos lo encuentro), así que lo puedes encontrar en iHerb, tienda online de origen americano. Hay varios formatos y ronda los 4 euros, pero piensa que sale muchísimo más que si comprases la crema ya hecha, y os recuerdo que en tema calidad alimentaria, esta opción le da mil vueltas. Además, también está en chocolate...mmm! ¡¡qué rico!! :p

Bueno, y ahora ¡Al lío! Que es a lo que habéis venido aquí.
Quiero volver a aclarar algo, pretendía hacer un kit kat casero, por ser una de mis "chuches" favoritas, pero físicamente no se parecía NADA de NADA, eso no quiere decir que no saciase mis deseos de esa chocolatina ;)

1 - El primer paso es picar las galletas. Y una vez hecho esto, tienes dos opciones, una es meter las galletas tal cual (como base) o mezclarlo con unas gotitas de leche vegetal (suelo usar de soja, pero porque me encanta, de todas maneras, es simplemente porque quede una pasta sólida, casi no le da sabor. Recuerdo: unas gotas)

2 - A parte, debes preparar el PB2 para ir poniéndolo entre capas de galleta

3 - En un bol aparte, preparar el chocolate. Una opción es mezclarlo con un poco de queso fresco batido 0%, con agua o con un poco de leche (con la leche de coco queda ideal), y si te parece muy amargo, podrías añadir un poco de edulcorante (el que uses), aunque la mezcla final, hace que todos los sabores se complementen, con lo que no notarás ningún amargor.

Una vez tengas listos estos tres pasos, ya solo has de ir haciendo capas. En mi caso usé un taper pequeño, ya que iba a ser solo una prueba y no quería hacer mucho, aunque terminé por llenarlo hasta arriba...jejejejeje, mientras lo hacía solo podía pensar en comérmelo :)



Primero pones una capa de galletas, y otra encima de crema de cacahuete, galleta-crema de cacahuete-etc. Así hasta que lo llenes, o al menos tengas 3 capas. Y de qué va recubierto el kit kat? SIIIIIIIII!! Chocolate! Pues ya sabes cuál ese ese último paso ¿no? Verter el chocolate por encima y dejar reposar. 

Cuando terminé de hacerlo, tenía tanta ansía de comerlo, que lo metí en el congelador para que se compactase antes, y aunque se me pasó un poco (y se congeló...) estaba buenísimo. Lo ideal sería que lo prepares sin hambre, sin ansia, ya sabéis que NO es nada bueno, y así lo puedes dejar reposar tranquilamente en la nevera e ir comiéndotelo poco a poco o llevarlo a la celebración para el que lo has preparado.



¿Os ha conquistado? Espero que sí, porque estoy súper orgullosa de esta receta. No se me da muy bien la repostería, así que este es mi "plato" estrella!

¡ESPERO QUE LO DISFRUTÉIS!